La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), a través de su Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación (PIDC), anunció el lanzamiento de un nuevo proyecto regional orientado a fortalecer la prevención y respuesta frente a la violencia de género en línea contra mujeres periodistas en América Latina y el Caribe con un foco particular en las periodistas en exilio.

La iniciativa, promovida en conjunto con la Alianza Regional por la Libre Expresión e Información, busca fomentar la adopción y mejora de protocolos dentro de los medios de comunicación, con el objetivo de construir entornos laborales más seguros, inclusivos y alineados con estándares de derechos humanos.

El proyecto incorpora un enfoque regional con atención especial a contextos de alto riesgo, particularmente el de periodistas en situación de exilio o desplazamiento forzado, quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad adicionales y, hasta ahora, una limitada visibilidad en las estrategias de protección.

La estrategia de implementación contempla un trabajo directo con medios de comunicación para fortalecer o desarrollar protocolos internos a partir de procesos participativos. 

Entre las principales fases del proyecto se incluyen el diagnóstico conjunto con las redacciones, la realización de talleres de capacitación, la co-creación de protocolos adaptados a cada contexto, la elaboración de recomendaciones regionales y el acompañamiento técnico para su implementación efectiva.

El proyecto surge en un contexto en el que la violencia digital contra mujeres periodistas se ha consolidado como una de las principales amenazas para el ejercicio de la libertad de expresión en la región.

Este fenómeno no solo pone en riesgo la integridad y seguridad de las comunicadoras, sino que también deteriora la calidad del debate público y debilita el funcionamiento de las democracias.

De acuerdo con el estudio “Medios sin violencias” de la UNESCO, cerca del 60% de los medios en América Latina y el Caribe carecen de protocolos específicos para prevenir y atender este tipo de agresiones, lo que evidencia una brecha institucional relevante.

La iniciativa se apoya en experiencias previas como el proyecto “Medios sin Violencia”, que ha desarrollado herramientas validadas para abordar la violencia de género en entornos mediáticos y que ahora sirven como base para escalar soluciones a nivel regional.