El diario británico The Guardian anunció una actualización de su código editorial para establecer reglas claras sobre el uso de las herramientas de inteligencia artificial generativa (GenAI) en la redacción, que incluye pautas para transparentar su uso ante los lectores.
La nueva política plantea que la inteligencia artificial sea un apoyo al trabajo periodístico, pero no un sustituto.
El código indica que cualquier uso significativo de la inteligencia artificial en la producción periodística debe contar con la aprobación explícita de un editor senior y ser indicada con claridad al público.
Las nueva guías establecen informar explícitamente a los lectores cuando la inteligencia artificial haya sido utilizada de forma relevante en la producción de una nota, ya sea para la creación de imágenes ilustrativas o para el análisis de datos.
Formación para periodistas y transparencia
El anuncio fue explicado en un artículo publicado por Chris Moran, director de Innovación Editorial, quien detalló que la estrategia del Guardian frente a esta tecnología se basa en los ejes de capacitacióndel personal, desarrollo de herramientas internas alineadas con los estándares editoriales del medio y transparencia hacia los lectores.
Así, el periódico implementará además un curso obligatorio sobre inteligencia artificial para todo su personal de las salas de redacción, con el objetivo de que periodistas y editores comprendan cómo funcionan estas herramientas y puedan utilizarlas de forma segura y responsable.
Asimismo, el medio está desarrollando herramientas internas de GenAI diseñadas bajo los principios editoriales del Guardian y con controles específicos como sistemas para sugerir descripciones de imágenes (alt text), herramientas de investigación para consultar el archivo histórico del medio o documentos parlamentarios, y sistemas para transcribir audio a texto.
El medio insistió que las herramientas están diseñadas para apoyar tareas operativas o de investigación, pero no para sustituir el trabajo editorial ni el criterio periodístico.
Moran subrayó que el valor central del periodismo del Guardian sigue siendo la experiencia humana detrás de cada historia.







