El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) formalizó este lunes una denuncia ante la Relatoría Especial de las Naciones Unidas (ONU) sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión —a cargo de Leopoldo Maldonado Gutiérrez—, en la que advierte sobre el escalada de agresiones contra trabajadores de prensa en el país y solicita una intervención urgente ante el Estado nacional.

La presentación incluye un monitoreo detallado que expone un deterioro continuo en las condiciones para ejercer el periodismo en la Argentina, señalando directamente el rol de las declaraciones oficiales y del presidente Javier Milei en la generación de un clima de hostilidad.

Un crecimiento récord en las estadísticas de violencia

De acuerdo con los datos difundidos por la entidad, los ataques anuales contra la prensa pasaron de 116 en 2023 a 179 en 2024, para luego trepar a un récord histórico de 278 casos en 2025 (el registro más alto desde que FOPEA comenzó sus mediciones en 2008). Sin embargo, la organización advirtió que esa cifra ya fue superada en lo que va de 2026.

Al desagregar los episodios atribuidos de forma directa a los jefes de Estado, el informe precisa que tras la asunción de Milei en diciembre de 2023 se registraron dos casos en ese año, 56 en 2024, 119 en 2025 y un total de 175 en lo que va de 2026. Según el relevamiento, el propio mandatario nacional concentra más del 60% de las agresiones contabilizadas este año.

Declaraciones presidenciales y menciones con nombre y apellido

Uno de los ejes centrales de la presentación ante el organismo internacional apunta a la retórica gubernamental. Entre los antecedentes recientes, FOPEA citó un mensaje publicado por el presidente Milei en la red social X el pasado 6 de octubre ("Torpedo a la cabeza de los sicarios corruptos del micrófono") y sus polémicas declaraciones del 23 de octubre durante la cena anual de la Fundación Faro.

En dicho evento, el mandatario arremetió contra los periodistas Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin y Luis Novaresio —quienes habían publicado investigaciones sobre la causa $Libra— y sentenció: “Los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”. Para la entidad, el uso de referencias a la violencia física en un discurso dirigido a periodistas con nombre y apellido constituye un agravamiento alarmante de la hostilidad oficial.

Represión en protestas, restricciones y campañas de IA

La denuncia no se agota en el plano discursivo. El documento incorpora agresiones físicas ocurridas durante coberturas callejeras, tales como la grave herida en la cabeza sufrida por el reportero gráfico Pablo Grillo en marzo de 2025 frente al Congreso, y el caso de siete trabajadores de prensa alcanzados por balas de goma en la Marcha Federal Universitaria de octubre de 2026.

Asimismo, se enumeran restricciones concretas al trabajo periodístico —como el cierre temporal de la sala de prensa de la Casa Rosada y modificaciones en la reglamentación de la Ley de Acceso a la Información Pública—, así como campañas de hostigamiento y desinformación digital, incluyendo el uso de videos falsos elaborados con inteligencia artificial (como el caso que afectó a Julia Mengolini) y la estigmatización institucional a través de oficinas oficiales.

Qué solicita FOPEA a la ONU

Ante este escenario, la organización reclamó a la Relatoría Especial que:

  • Remita una comunicación formal al Estado argentino exigiendo el cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de libertad de expresión (en particular, el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).

  • Se pronuncie públicamente sobre la situación y recuerde el deber de los funcionarios públicos de abstenerse de estigmatizar a la prensa.

  • Evalúe una visita oficial al país y coordine acciones conjuntas con la CIDH.

Finalmente, FOPEA hizo un llamado a los dirigentes políticos, legisladores e instituciones del país para repudiar discursos que, a su entender, legitiman la violencia contra quienes ejercen el periodismo.