Ambas organizaciones urgieron a las autoridades a indagar de manera prioritaria si el crimen guarda relación con su labor periodística. 

Tras el homicidio, Artículo 19 señaló a través de sus canales oficiales que este crimen eleva a nueve la cifra de periodistas asesinados en México en lo que va del año 2026. 

Por su parte, Reporteros Sin Fronteras (RSF) también incorporó el caso en su registro de comunicadores ultimados, advirtiendo nuevamente sobre los riesgos críticos que enfrentan los profesionales de la información en el país. 

Ambas organizaciones exigieron a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca agotar todas las líneas de investigación pertinentes y aplicar de forma estricta el Protocolo Homologado de Investigación de Delitos contra la Libertad de Expresión. Para las ONGs, es fundamental esclarecer si el móvil del ataque estuvo vinculado con las publicaciones críticas y la cobertura informativa que Huesca Manzano realizaba a través de su portal. 

El asesinato de Hamurabi Huesca —quien de manera alterna también se desempeñaba como taxista— reaviva la preocupación sobre las condiciones de vulnerabilidad en las que labora la prensa local en México, considerado reiteradamente por organismos defensores de derechos humanos como uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de zonas de guerra abierta.