Las condiciones para el ejercicio del periodismo y la libertad de expresión atraviesan un deterioro sostenido en la región, según el diagnóstico de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), correspondiente al periodo de octubre de 2025 a abril de 2026.
Durante la Reunión de Medio Año de la SIP, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de prensa e Información de la SIP, alertó sobre una “reconfiguración autoritaria desde el poder”.
En su intervención, destacó las violaciones sistemáticas a los principios de la libertad de expresión, en contravención de la Declaración de Chapultepec, a través de mecanismos como la censura previa, la restricción del acceso a la información y la instrumentalización del poder judicial para inhibir el trabajo de los medios.
Asimismo, mencionó que el acoso judicial se ha convertido en un mecanismo importante de censura institucional, mediante legislaciones restrictivas, demandas millonarias y procesos legales prolongados que presionan económicamente a los medios e inducen la autocensura.
A este respecto, enumeró casos como los de Panamá, donde persisten figuras legales que permiten el secuestro de bienes de medios desde el inicio de litigios, y Paraguay y Canadá, donde nuevas normativas podrían restringir el acceso a información pública, ilustran esta tendencia.
Además, en México, se documentaron situaciones en entidades como Campeche, donde autoridades han recurrido al Ministerio Público para exigir información interna a medios tras publicaciones críticas, así como el caso del diario Vanguardia, donde litigios civiles y penales han sido utilizados como mecanismos de presión.
Un entorno más hostil para periodistas
Martha Ramos, directora editorial de la Organización Editorial Mexicana, subrayó en su participación que el entorno digital se ha consolidado como un nuevo frente de ataque a la libertad de prensa, con un creciente uso de de la cibervigilancia, campañas de desprestigio, restricciones al acceso a información pública y la desinformación impulsada desde el poder.
Este escenario, agregó, está acompañado de una creciente estigmatización de la prensa desde los más altos niveles de gobierno, con discursos hostiles que debilitan la legitimidad del periodismo y amplifican los ataques contra periodistas.
El informe también documenta un aumento en la violencia física contra periodistas en varios países del continente, que incluye secuestros, amenazas, agresiones durante coberturas y asesinatos y la prevalencia de la impunidad.
A este respecto, en México la situación continúa es crítica, con un 98% de impunidad en los crímenes contra periodistas, que perpetúa la violencia.
A esto se suma el fenómeno del exilio forzado, particularmente en países como Nicaragua y El Salvador, donde decenas de periodistas han tenido que abandonar sus países ante la falta de garantías para ejercer su labor, y numerosos medios han cerrado.
Otro elemento de presión reconocido en el informe es el uso de la publicidad oficial y la asignación discrecional de recursos públicos para comunicación social, como ocurre en México.
En este contexto, la SIP reiteró a los Estados la necesidad de:
- Poner fin a la impunidad en los crímenes contra periodistas
- Eliminar figuras legales que facilitan el acoso judicial
- Garantizar la transparencia en el uso de recursos públicos
- Proteger la confidencialidad de las fuentes
- Frenar la estigmatización desde el poder
José Rubén Zamora, símbolo de compromiso y resistencia
Uno de los momentos más emotivos del encuentro fue la participación del periodista guatemalteco José Rubén Zamora, fundador de elPeriódico, quien ofreció un testimonio sobre las consecuencias de la persecución al periodismo en la región.
En su mensaje, advirtió que el debilitamiento de la libertad de prensa es inseparable del deterioro democrático y llamó a los periodistas a no ceder ante la presión del poder. “Es imposible una democracia genuina sin libertad e injusticia”, recordó.
Su caso, vinculado a investigaciones sobre corrupción y crimen organizado, derivó en el cierre de elPeriódico en 2023, privando a Guatemala de uno de sus principales referentes de periodismo de investigación.
Zamora destacó además el respaldo de organizaciones periodísticas internacionales, entre ellas la SIP, como un factor clave para resistir su proceso.
El periodista condecorado internacionalmente, permaneció más de tres años en prisión en un proceso cuestionado por la falta de garantías de debido proceso.
Su intervención ocurrió desde el arresto domiciliario que vive actualmente tras una resolución judicial que le permitió enfrentar su proceso en libertad provisional.

Foto: SIP.







