César Cedillo no solo es periodista, también es un locutor instruido en la ya extinta Universidad de Periodismo y Arte en Radio y Televisión y además es el creador del medio de comunicación: La K-bina.

El pasado viernes 18 de septiembre celebró su segundo aniversario de informar sobre música, sonidero y cultura desde el Pueblo del Peñón de los Baños.

El periodismo independiente es una de las bases para fomentar el sentido de pertenencia dentro de cada entidad en las que se realiza, además de llenar los vacíos informativos que afectan la libre circulación de las noticias. Esto gracias a su enfoque en cubrir específicamente los hechos que suceden dentro de su propio entorno.

Hacer el periodismo desde la cercanía permite un contacto directo con las fuentes, los problemas más importantes para los vecinos y cuenta las historias que los grandes medios nacionales suelen ignorar.

A pesar de que enfrentan distintos obstáculos como la falta de apoyo económico y este se subsidia de segundos trabajos que tienen quienes manejan estos medios.

Informar es como contar un cuento o una historia

En las manos de LA K-BINA, y la de quienes trabajan de la misma forma, está el cómo se dirige a las personas cuando están tras de una nota y cuando la presentan a su público. Su punto fuerte es la actitud con la que ejerce su profesión cuya principal característica es acercarse a quién vaya a entrevistar como un amigo.

Cesar inició documentando sonideros y ahora se enfoca más en la historia de la entidad.

Actualmente está a la espera de expandir su medio con el apoyo de “una secretaría muy importante” con el objetivo de hacer periodismo sobre los pueblos originarios, esto sin dejar de lado el espacio que abre para visibilizar las infancias que nacen dentro del peñón de los baños y son parte de un ambiente que casi siempre se centraliza en los adultos.

Entre pachanga y cumbia, algo siempre que contar

En una profesión en la que apenas el 76.7 % de las personas que ejercen el periodismo tienen acceso a la educación universitaria, La K-bina nace como proyecto de titulación como locutor, proyectos como este nos enseñan que el periodismo también es contar un cuento, poner una cumbia y hacer comunidad.

Con dos años de historias sonideras, de infancias y ahora de pueblos originarios, César Cedillo demuestra que el periodismo local no es pequeño, sino: es el que nos devuelve el sentido de pertenencia.

El periodismo baila, hace comunidad y orienta tanto el profesionalismo como la empatía con la que tomamos una cámara, un micrófono o una pluma.

Se refleja en nuestro trabajo y así terminamos dando, no solo la información, también cumplimos con el compromiso de tener presente a la persona que hay detrás de las coberturas.